Acaba de publicarse una selección de crónicas de Augusto Assía enviadas desde Berlín y publicadas desde 1929 a 1933. Salt a la foscor, es una excelente traducción al catalán de Enric Vila que incluye un prólogo interesante e imaginativo sobre Felipe Fernández Armesto que desde 1929 a 1986 escribió regularmente en La Vanguardia bajo el seudónimo de Augusto Assia.

Caricatura de Augusto Assía publicada por la Fundación Santiago Rey
En la presentación del libro me detuve en las tres etapas que a mi juicio marcaron la trayectoria periodística de Assia. La primera va desde que le ficha Gaziel en 1929 hasta que Goebbels le echa de Berlín en 1933. La segunda es seguramente la que recuerdan los más veteranos lectores de La Vanguardia y que abarca la atribulada Inglaterra que cede al rearme y a las ambiciones territoriales de Hitlerhasta declararle la guerra en 1939.

Augusto Assia es de los escasos corresponsales en la prensa española que escribe en clave aliadófila en aquellos primeros años de dictadura franquista en el que el régimen está entregado a la causa de Hitler. Hay un paradójica transformación de Augusto Assia que en el periodo de 1936 a 1939 se los pasa trabajando en el servicio de prensa del gobierno de Franco en Burgos y a partir de la subida al poder de Churchill envía desde Londres las crónicas más claramente anglófilas durante toda la guerra.

La tercera etapa es la que comprende el Augusto Assia que sigue en la Inglaterra laborista de los años cuarenta, luego se marcha a la embajada de Washington con José María de Areilza, regresa a Bonn como corresponsal y en los últimos años de su vida publica regularmente en La Vanguardia desde varios puntos del mundo y desde su pazo gallego de Anceda con aquellas cartas al director que ocupaban toda una página.

De estos tres periodos, el más interesante periodísticamente es el del joven Assia describiendo la situación alemana que vive con angustia las consecuencias de la derrota de la Gran Guerra, las turbulencias de la república de Weimar, el paro, la crisis y el nacimiento del populismo de Hitler que condujo a Alemania y a Europa a la oscuridad y al gran desastre. Al leer estas crónicas he encontrado más de un paralelismo con la intranquila situación que vive hoy Europa.

Assia cuenta lo que ve en aquella Alemania que alimenta la venganza, fomenta el odio a los judíos mientras construye sobre la raza la fuerza de la nación. Esta es su aportación al periodismo de comienzos del siglo pasado que fue compartido por Eugeni Xammar, Josep Pla, Arturo Barea, Chaves Nogales y Corpus Barga. Fue un periodo en el que Carlos Sentís, que hoy cumple 99 años, siguió al general De Gaulle y presenció las sesiones del juicio de Nürenberg. Biografías complejas, como las de tantas gentes del siglo más violento y más azotado por las guerras de la historia europea